El domingo pasado, el diario La Gaceta dio cuenta de la historia de Juan Carlos Castro, un tucumano que durante 30 años alimentó a base de esfuerzo un sueño personal: armar su propio auto deportivo.
No fue nada fácil y para cristalizarlo necesitó de la ayuda y colaboración de amigos, vecinos y familiares. Finalmente, su prototipo inspirado en el Ford GT40, al que bautizó “Juca”, vio la luz. Fue construido sobre la base de un Dodge 1500 y tiene tren delantero y motor de Fiat 125, así que muchos dirán que esto es “cualquier cosa”, un “cachivache”. En este caso, personalmente prefiero verlo como un inclasificable en el que el ingenio argentino y las ganas sobresalen por sobre
todas las cosas.
Pasaron tres décadas desde que Castro compró el casco y puso manos a la obra, y en el medio Ford hasta se atrevió a relanzar el exitoso GT40 y volverlo a discontinuar.

Gracias al colega Javier Leoni por el dato.

November 15th, 2007 at 8:48 am
Realmente el resultado final es muy interesante.
Felicitaciones a él.
saludos.
November 15th, 2007 at 5:47 pm
Muy bien hecho!! hay que ponrse en su lugar y ver cuantos de nosotros lo hariamos parecido
June 28th, 2009 at 6:47 pm
Realmente un orgullo tucumano, este hombre, un artesano, y amante de los autos. Felicitaciones!!!!!!!!