Salón de Detroit 2008: los highlights

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Salón de Detroit: stand de Ferrari - Foto: Sergio Cutuli

Es inevitable llegar a una ciudad desconocida y dejarse conquistar, aún cuando afuera del hotel el termómetro marque -4ºC y el aguanieve caiga sobre el gris de los edificios linderos. Mi primer Salón de Detroit me dejó exhausto pero contento por la experiencia, y con algo de bronca de no haber podido postear todo lo que hubiese querido (por falta de tiempo y no de ganas o recursos). También me dejó algo así como 830 fotos y videos de un viaje que me permitió comparar lo que pasa acá y allá en esta industria que produce esas cosas que tanto nos apasionan. Acá les dejo un post con highlights de mi primera incursión en la ciudad estadounidense del motor.
-No voy en tren, voy en…: People mover. Es un trencito de dos o tres vagones que une los principales edificios de la ciudad a unos 30 metros de altura. Los periodistas acreditados tienen un pase que vale para los días de la muestra con el que pueden ir de sus hoteles al Cobo Center, donde se realiza el Salón. Un medio como este, que no contamina y es muy seguro (sólo va en un sentido) sería ideal para la congestionada Buenos Aires.
-Máxima seguridad: el Salón es seguido de cerca por la policía local que, cada vez que uno ingresa al pabellón central con bolsos (aunque haya salido para ir al baño) es revisado por la división perros ante el temor a un atentado terrorista.
-Atención, prensa: además de la amplia sala de prensa, en el NAIAS hay un comedor especial para los periodistas en el que se sirven bebidas y viandas todo el día, y desde donde se puede llamar gratis por teléfono. Pero lo más destacable es un sector de recopilación de material donde a cada periodista se le obsequia un resistente bolso para que, en su interior, pueda guardar los folletos y CDs de cada expositor, los cuales están perfectamente ordenados en casilleros, y se reponen varias veces por día. Nadie se pelea, nadie se lleva un folleto o CD de más. ¡Ah! Todo lo que es prensa cuenta con el patrocinio de Michelin.
-Tumultos: el caos en algunas presentaciones fue importante y apenas se podía estar. Los fotógrafos -en ocasiones- tuvieron que elegir a qué presentación asistir porque les era imposible cubrir todas o conseguir buena ubicación. Eso sí, no vi periodistas peleándose por un bolso o un canapé como el año pasado en La Rural, siempre todo civilizado.
-¡Hay folleto, CD y carpeta!: uno podía suponer -en la previa- que en el país de los gadgets se iba a volver con los bolsillos llenos de “chiches” o regalitos, pero no fue así. Mucho folleto, alguna que otra carpeta abrochada, CDs en cajitas -como de costumbre- y algún que otro pen drive, no mucho más, por lo que hubo que hacer limpieza para no volver con exceso de equipaje.
-Comida rápida: durante el día, todas las marcas dispusieron de servicio de catering para los asistentes. Se comió mal pero se comió, y gratis, que es lo más importante cuando se está con un cambio desfavorable 3 a 1. Kia, por ejemplo, simuló una tribuna de partido de beisbol y repartió pretzels, hot dogs y coca para todos. Acura, en cambio, seducía con sus aromáticos cafés y chocolates, Mini con coloridos vasos con gaseosa, Mercury con agua embotellada en llamativas botellas, y Jeep con helados Häagen-Dazs.
-Belleza tana: las chicas de Ferrari, Maserati y Lamborghini fueron, por lejos, las más miradas y fotografiadas de la muestra.
-Chinos, afuera: Geely y Chamco estuvieron presentes en Detroit. Eso sí, se quedaron literalmente en la puerta porque los stands de ambas automotrices chinas fueron dispuestos en el hall y no dentro del pabellón central. De todas formas no pasaron desapercibidos.
-Ausente con aviso: Porsche no asistió porque anunció que privilegia otras muestras en suelo estadounidense, como el Salón de Nueva York.

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

Comentarios

  1. Muy buena data, Meteoro. Y pensar que el año pasado en La Rural había listas “negras” y listas “blancas” para adjudicar regalitos. Sin olvidar los mobiliarios que quedaron magullados tras el reparto de información de GM y Porsche.

  2. Cutu, totalmente cierto lo de los periodistas locales que se “matan” por un regalito. Lamentable!!!