Argentina: pormenores de la noche del Fiat 500

6

Cristiano Rattazzi y Ursula Vargues

La noche del miércoles será recordada por todos los que vivimos en Buenos Aires por la alta temperatura, aun a falta de casi un mes para el inicio del verano. El barrio porteño de La Boca fue el lugar elegido por Fiat para presentar en sociedad el 500 (léase Cinquecento) y el inicio de la celebración de sus 90 años en la Argentina. Ir de traje parecía ser lo más correcto hasta que al llegar al lugar uno se daba cuenta de que no era necesario, más aún cuando el aire acondicionado brillaba por su ausencia en un recinto con techo de chapa que albergaba a ¡1700 invitados! El incendio se apagó con abundante champagne Nieto Senetiner al que más de uno (y me incluyo) le agregó hielo.

La convocatoria estaba prevista para las 20, pero el evento arrancó a minutos de las 22, cuando unos acróbatas hicieron su aparición debajo y arriba del escenario. Acto seguido dos Fiat 500, uno negro y otro blanco, entraron en escena y para sorpresa de muchos uno de ellos era conducido por el propio Cristiano Ratazzi, mientras que en el restante descendió del asiento del acompañante la bellísima Ursula Vargues. Entre risas lisérgicas, la modelo y panelista de Duro de Domar, intentó dar la bienvenida a los presentes y cuando quiso cederle la palabra al presidente de Fiat Argentina no se acordó ni de su nombre ni de su cargo. ¡Chan!
Ratazzi fue escueto en su discurso y la fiesta comenzó. La comida hizo su aparición, el champagne siguió corriendo y una media hora después llegó el show musical, para lo cual Ursula volvió a escena. La ex de Charly Alberti tomó el micrófono y presentó a otra ex de Charly Alberti (comentario farandulero el mío), la también ex modelo, Deborah de Corral. Y cuando Vargues quiso salir del escenario se tropezó con un parlante y casi se cae al piso. En fin.
De Corral hizo un set de siete temas que sonaron realmente bien y entretuvieron al público que esperaba con ansias el sorteo de un Fiat 500. “Aguanten un temita más que ya viene el sorteo, que es lo que todos quieren, ¿no?”, decía a cada rato pero la llevó con altura y se ganó los aplausos de todos nosotros.
En el sorteo el auto salió con el primer número y el afortunado fue insultado a su paso por los presentes, muchos de los cuales huyeron del lugar al verse con las manos vacías y agobiados por el calor. A continuación llegó un nuevo número musical a cargo de un pareja conformada por un DJ y una percusionista, lo que hizo que más de uno se animara a bailar en su lugar.

Pasadas las 23.30 ya quedaba poca gente, ni siquiera el RR.PP. Wally Diamante, responsable de la presencia de tanta celebrity; a esa altura las modelos ya habían abandonado el salón; Mariano Grondona ya se había sacado el traje y lo había cambiado por un pijama a rayas; Guillermo Vilas andaría contando sus anécdotas tenísticas por otros reductos porteños y el sabueso Santiago Montoya estaría preparando nuevos planes para cazar evasores. Sólo quedaron en el lugar algunos jóvenes con ganas de beber gratis y seguir la noche en otro lado. Ratazzi fue uno de los que se quedó, su Fiat Panda 4×4 naranja lo aguardaba en la puerta mientras en la cochera de la empresa que preside lo espera su flamante joya: un Alfa Romeo 8C Competizione aún sin patentar.

Las fotos de Cosas de Autos en la noche del Fiat 500

BubbleShare: Share photosCraft Ideas

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

Comentarios

  1. PD: Muy bueno el complemento gráfico del artículo, ¿Qué camara usas, Meteoro?.
    PD2: Recien me entero que Deborah del Corral tiene una banda, jaja.

  2. Gracias, Ignacio.
    Saco con mi vieja Olympus de 3.2 mp la cual pasará a manos de mi hija muy pronto. Se hace lo que se puede.

    Saludos

  3. fiat siempre lo mismo, siempre rata ridículo, no podés presentar el 500 y no tener aire acondicionado con el calor q está haciendo. muy lindas mujeres, yo voto x la rubia de doritos y la morocha de utilísima, pero las 2 a la vez