Arrancó el Porsche World Roadshow en Argentina y Cosas de Autos estuvo ahí

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Porsche World Roadshow en Argentina

Después de una jornada completa dedicada a conocer a fondo (nunca mejor empleado este término) la gama de Porsche comercializa y comercializará (porque hay novedades) en la Argentina, no podemos decir menos que: Gracias. Poco más de 40 periodistas del medio local tuvimos la chance de ser partícipes merced a la invitación de Porsche Argentina de la jornada inaugural del Porsche World Roadshow edición 2012.

Con una organización impecable y una precisión alemana, nos reunimos todos en Puerto Madero para partir en micro rumbo al autódromo Roberto Mouras de La Plata donde nos esperaba un despliegue imponente de vehículos y parafernaria que es la misma que durante los próximos siete seis días disfrutarán los clientes de la marca.

Gustavo Gioia, Gerente General de Porsche Argentina, da la bienvenida secundado por los instructores.

Gustavo Gioia, Gerente General de Porsche Argentina, da la bienvenida secundado por los instructores.

Gustavo Gioia, Gerente General de la marca en el país, fue quien ofició de anfitrión y arrancó contado que entre los 22 autos que llegaron de Alemania especialmente para este evento se encontraban algunos anticipos de próximos lanzamientos y que además de verlos íbamos a poder probarlos.

Los cuatro instructores, todos ellos también llegados de Europa, nos comentaron en qué consistiría el evento y tras algunas indicaciones de seguridad nos invitaron sin más preámbulos a salir a la pista, divididos en cuatro grupos y de a dos por vehículo.

En nuestro caso nos tocó como instructor nada menos que a Paul Robinson, español (nacido en Gibraltar, hijo de padres ingleses) que desde los 8 hasta los 29 años corrió profesionalmente en diferentes categorías y fue durante dos años compañero de equipo de Fernando Alonso en la Fórmula 3000, telonera de la Fórmula 1. Robinson fue quien, al mando de un Panamera Turbo S de 550 cv, ofició de pace car de un pelotón ávido por manejar los autos de la marca de Suttugart.

Nuestro instructor, Paul Robinson, nos da las recomendaciones antes de salir a pista.

Nuestro instructor, Paul Robinson, nos da las recomendaciones antes de salir a pista.

Para muchos, hay que reconocerlo, fue la primera vez que encendíamos el motor de un Porsche, ni que hablar de llevarlo a más de 150 km/h en un autódromo buscando los radios de giro ideales, cambiar las configuraciones de suspensión aprovechando los modos Sport y Sport Plus que, además, determinan el momento en el cual entra en acción el sistema Porsche Stability Management (PSM). Los sensores del PSM envían información de la dirección, velocidad, velocidad de la frenada y aceleración transversal y actúan sobre los frenos, mediante procesos selectivos en cada una de las ruedas, estabilizando el auto si detecta que se ha desviado de la dirección elegida por el conductor. Esto evita sobrevirajes y subvirajes, algo que se puede conseguir desconectando el PSM por completo, pero que por obvias razones se nos prohibió.

Una postal a lo largo del día: Porsches por todos lados.

Una postal a lo largo del día: Porsches por todos lados.

En nuestro caso probamos primeros los autos “de turismo”, los más grandes de la gama Porsche, una selección que incluyó: Cayenne, Cayenne Turbo, Cayenne Diesel, Panamera y Panamera GTS. Comparar los comportamientos de cada uno es algo que puede predecirse y que para hacerlo en profundidad habría que dedicarle varias vueltas a cada vehículo y tomar nota. Pero obviamente nada de esto último hicimos, cada uno disfrutó como pudo de su única vuelta al volante sobre cada modelo y en la siguiente a sacar fotos, filmar o simplemente a agarrarse fuerte.

Sí podemos mencionar el muy buen comportamiento de la Cayenne Turbo de 500 cv, la suavidad de marcha de la Cayenne Diesel de nada despreciables 245 cv y que parece flotar en el aire, y la sorpresa mayúscula que fue tomar contacto con el Panamera GTS, el elegido por unanimidad por los colegas en esta tanda de test. Su interior de Alcántara, su butaca súper deportiva, su consola similar a la de un Boeing con teclas y relojes por todos lados que intimidan, y sus 430 cv erizan la piel; sobre todo cuando se activa esa tecla que tiene como ícono dos tubos y que no hace otra cosa que amplificar el sonido del escape (no aumenta la potencia) para maximizar la sensación de deportividad. El sonido cambia tanto que parece que el motor estuviera ubicado en la parte trasera.

Nuestro elegido: el Panamera GTS. Su comportamiento (y su sonido) nos impresionaron.

Nuestro elegido: el Panamera GTS. Su comportamiento (y su sonido) nos impresionaron.

Ante cada acelerada, la caja PDK de siete marchas catapulta esta mole de 2 mil kilos y cinco metros de largo hacia adelante y uno se queda pegado en el respaldo de la butaca creyendo que le ha llegado la hora y que está empezando a ver las luces del Paraíso.

Luego de tanta adrenalina no vino nada mal un “relax” en un circuito off-road con los principales ingredientes para probar el comportamiento de los sistemas electrónicos de las Cayenne. Uno a uno y con nuestro instructor dándonos indicaciones desde abajo vía handy, superamos los obstáculos con la altura máxima del vehículo configurada mediante el Porsche Active Suspension Management (PASM) que yendo a menos de 30 km/h eleva la altura unos 30 cm.

Probamos primero el Porsche Traction Management (PTM) en la Cayenne.

Probamos primero el Porsche Traction Management (PTM) que distribuye de manera correcta la potencia a las ruedas que tienen tracción mediante el bloqueo de diferenciales, luego comprobamos lo bien que transita ante planos inclinados laterales en un terreno que tenía un peralte de 35º (cuando la Cayenne soporta hasta 59º sin volcar) y por último el sistema de ayuda en arranque en pendiente (ascendente y descendente).

Probando el control de descenso: a soltar el freno y confiar en la tecnología.

Probando el control de descenso: a soltar el freno y confiar en la tecnología.

Luego llegó el almuerzo para reponer energías y refrescarse en un día de mucho sol porque nos esperaba otra jornada en pista con los modelos más deportivos. Esta vez Paul comandó el pelotón al mano de un Carrera 4 GTS (408 cv) mientras nosotros lo seguimos en unidades del 911 Carrera (350 cv) y del Boxster, en diferentes configuraciones (de 255 cv y 310 cv). Las sensaciones son muy diferentes, el nuevo 911 (350 cv) sorprende por su potencia y su agilidad; es más largo y ancho (ver nota) pero a la vez 45 kilos más liviano por lo que ganó en prestaciones.

Siguiendo al nuevo 911 en la pista del Mouras.

Siguiendo al nuevo 911 en la pista del Mouras.

Fue (y será) impagable dejar alejar a nuestro predecesor en pista y acelerar en la recta hasta alcanzar las 7.500 rpm y comprobar su aceleración que acusa el 0 a 100 km/h en apenas 4.8 segundos.

El Boxster, en cambio, se sentía mucho más indócil e incluso “divertido” de llevar, como si se tratara -entiéndase bien, por favor- de un kart. Un vehículo más corto, más liviano y con el motor central, lo cual le confiere una identidad totalmente distinta.

Para el cierre llegó el turno de afilar las garras y ver si nos alzábamos con alguna medalla. No fue así, pero tampoco nos llevamos puestos ningún conito en la prueba del slalom al mando de un impactante Boxster S (310 cv) rojo.

La prueba de habilidad conductiva consistió en un slalom de ida y vuelta.

La prueba de habilidad conductiva consistió en un slalom de ida y vuelta.

Una primera pasada de reconocimiento y luego dos cronometradas pusieron a prueba nuestra pericia. No nos fue mal, pero quizás hubiese sido mejor optar por un manejo no tan conservador y más agresivo.

Acto seguido la frutilla del postre: subirse a un 911 Turbo de anterior generación (500 cv), ya que aún no existe el nuevo 911 Turbo, para probar aceleración con partida detenida y frenada, búsqueda de salida a la izquierda o derecha al momento de activarse los frenos con ABS.

Los 500 cv a punto de entrar en escena con el Launch Control.

Los 500 cv a punto de entrar en escena con el Launch Control.

Primero Paul tomó el volante y nos enseñó cómo hacerlo para que luego lo intentáramos nosotros en dos ocasiones, con y sin el sistema Launch Control (o Asistente en Salida). Acelerar a fondo y comprobar cómo esos 3.7 segundos de 0 a 100 km/h se hacen realidad no es para cualquiera. O mejor dicho puede ser para cualquier, pero quien lo haga ya no será el mismo una vez que se baje del auto.

El Launch Control -sistema similar al que se utiliza en diferentes categorías de automovilismo- está incluido en todos los Porsches que cuentan con la caja PDK. Para que se active hay que hacer lo siguiente, tomar nota: pisar a fondo el pedal de freno con el pie izquierdo (pie que al manejar un auto con caja automática no se usa) y luego pisar de golpe (no progresivamente) el pedal del acelerador con el pie derecho hasta alcanzar las las 5.000 rpm; en ese instante, con el motor ronrroneando se enciende en el volante la luz que dice Launch Control y ya se puede quitar el pie izquierdo del freno mientras se sigue acelerando. ¿Qué se logra? La máxima aceleración desde parado, reduciendo el tiempo del 0 a 100 km/h a 3.4 segundos.

“¿Qué Porsche recomendarías más, Paul?”, le pregunté a mi guía durante la larga jornada mientras me disponía a estacionar el 911 Turbo para siempre. “Todos pero realmente modelos como este tienen demasiada potencia y no sé cuánto lo puedes aprovechar en la calle, más aún aquí que no hay autobahns como en Europa. Mi elección pasa por uno de 350 cv, creo está más que suficiente como para divertirse”, me respondió.

Cuando pensábamos que todo había terminado los organizadores tenían una sorpresa preparada: por sorteo nos tocó en suerte un auto al cual subirnos de acompañante de los instructores para que nos “pasearan” a fondo sin el Porsche Stability Management activado. Nos tocó una “pesada” Cayenne a la cual nuestro guía consiguió hacer driftear en varias oportunidades a pesar de que se quejó del mal estado del asfalto. Ver una mole de ese tamaño haciendo semejante cosa nos terminó por sorprender.

Sobre el cierre nos tomamos las fotos recordatorias, despedimos a nuestros instructores con un aplauso cerrado y nos dispusimos a volver de La Plata a nuestras casas agotados pero con una sonrisa dibujada en la cara.

Felicidad, eso nos provocó este Roadshow de Porsche.

Felicidad, eso nos provocó este Roadshow de Porsche.

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

Comentarios

  1. Impresionante despliegue y muy buena sintesis, los felicito a uds y la gente de Porsche por el evento.