Para imitar: el Senado de Brasil analizará por qué los autos son tan caros e invita a la ciudadanía a participar

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Este martes por la tarde, la Comisión de Asuntos Económicos del Senado de Brasil realizará una audiencia pública (e interactiva) para discutir las razones por las cuales los automóviles tienen altos precios en ese país y buscar medidas para la solución de ese problema.

Así se anunció en el sitio web del Senado brasileño donde se destaca que “a fines de 2012, la senadora Ana Amélia promovió el primer debate en la Comisión de Asuntos Económicos para tratar las razones de la gran disparidad de los precios de los vehículos nacionales, comparado con otros países.”

Brasil Autos Impuestos

La audiencia que tendrá lugar esta semana será la continuidad de esa discusión y contará con la participación de sectores que todavía no han sido escuchados en este asunto como son: João Vicente da Silva Cayres, secretario general de la Confederación Nacional de los Metalúrgicos; Paulo Tigre, vice-presidente de la Confederación Nacional de la Industria; Luiz Moan, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (ANFAVEA); Flávio Antonio Meneghetti, presidente de la Federación Nacional de Distribución de Vehículos Automotores (FENABRAVE) y Angela Crespo, periodista del sitio web “Consumo em Pauta”.

En esta misma audiencia también se abordará otro tema relacionado y de importancia: el nivel de seguridad de los autos brasileños, “considerado inferior al de otros países, comprometiendo la vida de los conductores”.

Por otro lado, el Senado invita a la ciudadanía a participar activamente de esta audiencia a través de las redes sociales: www.facebook.com/alosenadofederal y @AloSenado

precios de autos en Brasil

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La reducción de los impuestos internos (conocido como IPI) a los vehículos que se extendió hasta fin de 2013, fue el motor para la industria automotriz en Brasil y -por ende- traccionó a la economía e industria argentina, cuyo principal mercado exportador de autos es precisamente el brasileño.

Ahora, el panorama de ambos países es bien diferente: ambas economías se enfriaron y mientras Brasil busca debatir el alto precio de sus automóviles en medio de un marco de inversiones que incluye la radicación de marcas premium como Audi, BMW y Mercedes-Benz, Argentina parece haber ido por el camino contrario “matando a la gallina de los huevos de oro”, imponiéndole más impuestos a la industria récord en ventas y producción en 2013; el objetivo -dicen desde el gobierno de Cristina Fernández– es fomentar la fabricación local y sustituir importaciones, y castigar a quienes nada producen obligándolos a instalarse, pero nada ofrecen a cambio.

Mientras en Brasil los estados entre ellos se pelean por ofrecer las mejores garantías y beneficios fiscales (¡¿cuándo en Argentina se pelearon dos provincias por algo similar?!), acá, hace un tiempo ya, se les impidió a las empresas ya instaladas girar divisas y ahora se las castiga con aumentos impositivos sin hacer distinciones con los meros importadores, aun a aquellas automotrices superavitarias como Toyota, la cual además está en medio de un plan de inversión de u$s 800 millones.

Argentina y Brasil a veces se parecen tanto y otras tan poco, pero lo concreto es que nuestra economía depende no sólo de sí misma sino también de lo que ocurra del otro lado de la frontera.

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

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