Argentina: en medio de múltiples suspensiones en automotrices, el gobierno muestra optimismo

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Planta de GM en Rosario.

El panorama actual del sector automotor vive un momento crítico y complejo. Al menos cuatro terminales se vieron obligadas a suspender empleados ante la falta de demanda de vehículos 0km tanto para el mercado local como para exportar, y otras dos harían lo propio en los próximos días.

Nos referimos a Volkswagen, IVECO, Renault, Peugeot y Citroen, y a Fiat y General Motors, que lo harían la semana entrante con un esquema a definir.

Lejos de aportarle dramatismo a la situación, el titular de SMATA, Ricardo Pignanelli intenta poner paños fríos frente a cuanto micrófono se enfrenta, afirmando que en julio o agosto la situación se revertirá, que está trabajando para evitar los despidos y que las empresas ganaron mucho en 2013 y ahora es momento de aguantar el temporal.

El gobierno nacional, responsable en gran parte de este presente por su combo de impuestazo + devaluación (y falta de control de la inflación), agradece de algún modo el freno de mano de Pignanelli, mientras intenta encontrarle la solución al conflicto.

Desde el discurso de las carteras de Economía e Industria se piensa que la salida está en Brasil, por eso se está negociando en Brasilia un nuevo acuerdo con ese país tendiente a mejorar (no a revertir) el déficit en la balanza comercial.

Directivos de Toyota con Jorge Capitanich

Mientras tanto, en Buenos Aires, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich recibió en Casa Rosada en la noche del jueves a los máximos responsables a nivel local y regional de Toyota quienes ratificaron su inversión de u$s 800 millones para ampliar la planta de Zárate, con el objetivo de producir 140.000 unidades anuales de Hilux y SW4.

Algún desprevenido puede leer la noticia en algún medio y pensar que es una inversión nueva. Error. Los representantes de Toyota fueron a confirmar que en esta primera etapa ya se llevan invertidos $1.500 millones destinados a levantar una nueva planta de eje trasero, chasis, y playas logísticas, edificios de estampado y almacén de partes.

El caso de Toyota es totalmente distinto al del resto de las marcas: es la única con superávit comercial y con un mix de productos hechos en Argentina y Brasil, y muy poco importado desde Japón.

Así y todo no consiguió, por ejemplo, importar el Toyota Prius -el único auto híbrido del país- con beneficio impositivo (salvo las primeras 200 unidades).

Planta Toyota en Zárate

ACARA, muy tranquila
Sorprenden también las declaraciones a Télam de Rubén Beato, secretario general de ACARA, quien consideró que la actividad actual es “más real porque permite encaminarnos hacia un mercado más ordenado”.

“Estamos en un promedio de 50.000 unidades por mes de venta, yo creo que unas 55.000 estaría bien, en cambio, el año pasado, en la comparación con abril se vendieron 68.000 unidades, una locura imposible de mantener en el tiempo”, dijo Beato.

“Hagamos un razonamiento con los números del 2013 que tanto nos maravillaban, se vendieron contabilizando todo (camiones y vehículos) un total de 956.000 vehículos; si somos 40 millones de habitantes, significa que cada 40 personas se compraba un vehículo, incluyendo a menores y ancianos. Entonces, ¿por qué no se tiene que caer el mercado si en realidad estamos sobredimensionados?”, enfatizó el directivo de ACARA.

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

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