
Este martes por la mañana, los que integramos la numerosa comitiva de prensa argentina pudimos tomar contacto con el Chevrolet Agile en las calles, rutas y caminos de la bellísima Mendoza. Valió la pena madrugar y tomar algo de frío para salir a probar por primera vez este nuevo producto regional sobre el que General Motors tiene puestas muchas expectativas.
Una veintena de autos de casi todos los colores (son ocho los que conforman la gama) partimos rumbo a la bodega Ruca Malén situada a unos 70 km. en la localidad de Luján de Cuyo. Divididos en parejas, nos alternamos al volante para poder experimentar la sensación de viajar y conducir este hatchback de casi 4 metros. Como ya tendré la posibilidad de testearlo con tiempo y más en detalle, ahora me parece válido contar sólo la primera sensación que me causó este contacto de un par de horas.

Al fin juntos
Vale decir que personalmente el Agile expresa mucho más de lo que lo hacen algunas imágenes exteriores e interiores, decididamente las fotos engañan y no lo favorecen. Sin embargo, también hay lugares donde la cámara no suele poner el foco y donde el ojo “hila más fino”. Por fuera se presenta simpático, compacto pero voluminoso, alto y con personalidad. Tanto su frente como su parte posterior dejan en claro que se trata de un auto distinto, nuevo. En ruta, al ir en caravana, costó distinguirlo a la distancia. Por momentos visto desde atrás me recordó a un Volkswagen Fox (alto y angosto) pero también a un Renault Clio 5 puertas; de cerca sólo es un Agile, ya se acostumbrarán.
Interiormente lo que más resalta es el tablero, el cual deja en claro que se ha intentado elevar el nivel de la media de este segmento, incluyendo detalles como el display digital del aire acondicionado o el particular diseño de los relojes.

La calidad percibida es buena, aceptable para un auto de este segmento, pero algunas terminaciones son mejorables como la de los revestimientos internos de las puertas que de por sí son plásticos y no tapizados, y que presentaron algunas rebarbas en diferentes ángulos.
Donde no hubo quejas (algo unánime entre los colegas) fue en la calidad de los tapizados que además de ser de original terminación demostraron ser cómodos para manejar (butaca del conductor con ajuste en altura) y para viajar (las plazas traseras).
El baúl es amplio, de buena boca y de piso plano, y la posibilidad de abatir hacia adelante el respaldo del asiento trasero y la butaca del acompañante le dan un plus que otros competidores no tienen.
El andar demostró ser adecuado para la ciudad, ágil y con buena respuesta, firme y con suspensiones correctas y buen despeje. En ruta, el motor 1.4 de 92 cv rindió más o menos cómo era de esperar (comparándolo con el Corsa Classic, recientemente testeado), no pensado para alcanzar altas velocidades ni para sobrepasos en ruta, sino para garantizar un consumo bajo de combustible; a 130 km/h el motor anduvo rondando las 4.000 rpm y trepó hasta las 5.000 rpm al alcanzar la velocidad máxima de 160 km/h. En tanto, el consumo mixto promedio de este contacto fue -según la computadora de abordo- de 11,5 km/l lo que redunda en unos 8,7 l/100 km.
Imposible sacar conclusiones, no es la intención en este momento, pero sí vale sugerir que todo aquel que esté dudando sobre el Agile vaya al concesionario y haga un test drive para tomar contacto personalmente y así sacar conclusiones.

En primera persona
Luego del contacto tuvimos oportunidad de escuchar a Pablo Ramos, responsable de marketing, quien contó cómo Chevrolet identifica al potencial cliente de este producto (en algunas cosas coincidimos y en otras no tanto). El comprador de un Agile sería alguien de nivel socio económico medio y medio-alto que gusta de la tecnología, usuario de smart phones, de se conecta en redes sociales como Facebook y Twitter, que le gustan los deportes, la ropa, las marcas premium y marcar tendencia. Dentro de la gama Chevrolet se ubicaría por debajo del Astra y por encima del Corsa.

A Ramos lo acompañaron Carlos Barba, quien fue el jefe de diseño de este producto, y el Ing. Pedro Manuchakian, encargado del desarrollo técnico del mismo. Juntos ofrecieron un pantallazo general que mencionó los principales atributos del Agile en materia de diseño, confort y seguridad. Más tarde nos entrevistamos a solas con Barba y lo consultamos sobre diferentes aspectos de este modelo. También dialogamos con Jaime Ardila, presidente de GM Mercosur, a quien le pudimos preguntar sobre todos los temas que le interesan a ustedes: nuevas versiones de Agile, nuevos motorizaciones, renovación de la gama (entrada y salida de productos) Chevrolet, reemplazo de la S10 y rediseño del Corsa Classic, entre otros. Esta nota estará on line en las próximas horas.

Movimientos en Chevrolet Argentina
La presentación del Agile sirvió también para comentar las últimas novedades de Chevrolet a nivel local. El presidente de GM Argentina, Edgar Lourencon, confirmó que a fin de mes deja su cargo para asumir en África y que le cede el mando a otro compatriota suyo, el Ing. Sergio Rocha, quien ingresó en GM en 1979 en el área de desarrollo de producto y que pasó por la división de Corea del Sur y EE.UU.
También Lourencon aprovechó la ocasión para presentar al argentino José Luis Valls, flamante Director Comercial y de Posventa, luego de su paso por GM Colombia. Valls aseguró que el Agile “es la punta de lanza en la renovación del portafolio de productos de Chevrolet” y que su asunción se da “en un momento clave para la marca”.