Chile: Fiat apeló a la sensiblería en su nuevo comercial

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Una vez más, una automotriz utiliza el recurso de la sensiblería para captar la atención del consumidor. En este caso les presento el nuevo comercial de Fiat para el mercado chileno, el cual se acaba de estrenar esta semana en la TV de ese país. Se llama “Kilómetros” y cuenta en imágenes la vida de un chileno tipo que creció abordo de un Fiat 600 (allá le dicen Fito), se fue de vacaciones en un 1500, de luna de miel en un 125 o aprendió a manejar (y otras cuestiones) en un 147. No es otra cosa que el repaso de la historia de la marca, evidenciando la identificación de la gente con ella. El racconto (nunca mejor empleado el término italiano) empieza y termina con el Fiat Grande Punto, un auto presentado recientemente en el Salón Internacional del Automóvil de Chile que es muy lindo por fuera pero muy pobre por dentro.
Volviendo al aviso: no está mal, pero lamentablemente es un recurso trillado y los ejemplos sobran; en Argentina, Ford lo acaba de hacer con su pick up F-100 y Chevrolet lo hizo hace unos años. Incluso la petrolera Shell fue por ese lado hace poco con el comercial en el que un nieto le regala a su abuelo un Chevrolet ’51 abandonado.
Quizás en Chile el recurso no se use tanto y este spot de un 60 segundos sea todo un éxito, no lo sé. De lo que estoy convencido es de que está bien contado y podría usarse en nuestro país tranquilamente, donde la marca supo tener sus años dorados y hoy anda de capa caída.

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

Comentarios

  1. Bueno, más allá de la cursileria, estamos ante un comercial el cual dura 60 segundos, y se dice la palabra “kilometros” 23 veces. Eso quiere decir que cada dos segundos y medio, el locutor dice la palabra kilometros. Creo que se les fue un poco la mano, ya que ni siquiera es un método de machacar la marca en la cabeza, sino una palabra que no nos deja nada más una sensación de que si alguien vuelve a decirla, nos llenaria de una iracunda ira.

    Saludos!