Salón de San Pablo: un día como piloto de pruebas en Cruz Alta

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Una vista del espectacular trazado de Cruz Alta.

Cosas de Autos en San Pablo, Brasil. Para quienes nos gustan los autos, ser piloto de pruebas de automóviles (aunque sea por un rato) debe ser uno de las opciones de trabajo más preciadas y mejor consideradas. Eso mismo fue lo que nos propuso la gente de General Motors, gracias a quienes tuvimos la chance de llegar a Brasil para asistir al Salón del Automóvil de San Pablo 2010.

Así fue que el grupo de periodistas argentinos que fuimos invitados por la automotriz pudimos conocer parte de las instalaciones de Cruz Alta, a 100 km. de San Pablo en la jornada previa al comienzo del Salón. Y es acá donde hay que hacer un alto, porque debido a nuestra presencia -iniciativa del propio presidente de GM Argentina, Sergio Rocha– los responsables de la planta, con Pedro Manuchakian a la cabeza, tuvieron que trabajar en su día de descanso para hacerlo posible, lo cual es un gesto que se agradece.

Pasadas las 11 fuimos más que bien recibidos con un segundo desayuno y una charla introductoria en la que conocimos algunos detalles del lugar. El “Proving ground” de Cruz Alta, como se lo conoce a nivel global, tiene una mini planta que incluye todos los procesos: pre producción, fabricación de partes, body shop, ensamble, etc. Funciona en este lugar hace 36 años y en sus instalaciones se realizan un total de 6 millones de km. de pruebas por año.

Tiene 12 pistas que suman 42,2 km. de recorrido y es el predio más grande de su tipo en todo el hemisferio sur. ¿Cuán grande es? Caben en su interior nueve estadios Maracaná, para que se den una idea.

Pedro Manuchakian, el Jefe de Ingeniería de GM do Brasil y dueño de casa, nos cuenta los detalles del lugar.

Todo tipo de pistas, todo tipo de pruebas
Las pruebas que se realizan en el predio de Cruz Alta de GM incluyen testeos de ruidos y vibraciones, de estructura, seguridad, electricidad, electrónica, dinámica y powertrain. Para cada una de ellas hay una pista o un sector determinado, como la de Accelarated Durability (de 3,6 km.), la Off road (de 3,3), las rectas llamadas Straightaway road (de 5,2) la Gravel road, la Truck torture (para camiones) y la circular, de 4,3 km de extensión y 1,4 km de diámetro (donde al poner el auto a 220 km/h se puede soltar el volante y simular que se está en linea recta, debido a su peralte).

La gama de modelos de Chevrolet Brasil a nuestra disposición.

Nosotros tuvimos la posibilidad de conocer y probar diversas unidades en la pista llamada General Durability D1, la cual cuenta con una extensión de 4,6 km. Su recorrido combina diferente tipo de alternativas: rectas, curvas abiertas, curvas cerradas, eses, trepadas y descensos de diversos tipos en el marco de una sierra dominada por un bosque de pinos que parece sacado de un cuento europeo. El piso combina el mejor asfalto demarcado con piso ondulado, poceado y adoquinado, todo perfectamente señalizado y bajo la supervisión de profesionales que monitorean desde la banquina ante la posibilidad de cualquier inconveniente.

El piso de este trazado combina diferentes superficies, ideal para probar diferentes aspectos.

La gama de productos que probamos lamentablemente no incluyó ninguno de los tres Chevrolet Camaro que alcanzamos a divisar al ingresar al predio; tampoco ninguna de las unidades de testeo de la nueva pick-up S10, las cuales yacían una al lado de la otra, cubiertas por lonas grises que permitían distinguir sus siluetas. En su lugar manejamos Chevrolet Celta (nuestro Suzuki Fun), Classic sedán, Vectra sedán, Vectra GT (manual y automático), Captiva (la versión mexicana), Montana y una unidad del Malibu. Obviamente todos nos “peleamos” por este último, no por sus prestaciones (4 cilindros 2.4 litros Flex, VVT de 171 cv con caja automática de 6 velocidades con paddle shift) sino por la curiosidad de manejar un auto que no se conoce en nuestro mercado.

Cosas de Autos eligió el Malibu como primera opción pero se divirtió más sobre un Celta.

Sin embargo, al cabo de cuatro o cinco vueltas al bellísimo trazado, todos coincidimos en que lo más divertido de manejar era un auto con caja manual. Y ahí fue donde los Celta que yacían casi “abandonados” comenzaron a salir una y otra vez a pista para demostrarnos, como si hiciera falta, lo afortunados que somos. Pero fue el Vectra GT 2.0 8v Flex de 140 cv el auto que, al menos a quien escribe estas líneas, más satisfacciones le dio, rechinando sus gomas sobre el asfalto y ronroneando, en una jornada soleada en la que cada uno fue piloto de prueba por un rato.

La mejor alternativa fue manejar el Astra GT con sus 2 litros y caja manual.

La visita finalizó en el pueblo de Itu, a pocos minutos de distancia, almorzando en “Bar do alemao”, en compañía de Rocha, hablando de comida, de Brasil, de Argentina, de autos, de Ayrton Senna, de la Fórmula 1 de antes, de la vida de cada uno… Un domingo diferente, un aperitivo más que sabroso del Salón del Automóvil de San Pablo 2010.

Celta y Malibu al mando de los colegas de TiempoMotor y Autotécnica.

Sobre el Autor

Amante de los autos desde chico y periodista desde los 20 años, conjugué pasión con oficio y en 2006 le di forma a este blog. Para saber más sobre mí hacé clic en la casita ->

Comentarios

  1. buen resumen meteoro!

    la captiva mexicana es muy distinta a la de acá? qué tal se comportó?

    una vez manejé un par de días un vectra gt. lindo auto. le falta tecnología y motor pero tiene muy buena conducta y me gusta la posición de manejo. por ese precio y 3 años de garantía no me parece nada mal… hasta q pienso en la reventa.

  2. Sergio seguramente estuvimos todos los hinchas de Cosas de Autos contigo en cada curva y cada chirrido de las gomas ,haciendo de tester
    Muy buenos todos los informes del Salon
    un brazo grande